Recepción de los participantes, explicación de la historia de la invasión zombie y presentación de las normas de seguridad y cooperación. Se forman los equipos de supervivientes, se reparten bandanas identificativas y se introducen los roles clave (líder táctico, comunicador, sanitario, explorador). Se remarcan los objetivos corporativos del programa: comunicación efectiva, toma de decisiones conjunta y alineación bajo presión.
Los equipos rotan por distintos puestos temáticos donde deberán superar mini retos cooperativos: descifrar códigos para conseguir antídotos, construir defensas con materiales limitados, realizar circuitos de movilidad con los ojos vendados guiados por la voz del equipo y resolver enigmas estratégicos antes de que el contador zombie llegue a cero. Cada prueba otorga recursos y pistas que serán clave para la misión final.
Con los recursos y pistas obtenidos, los equipos afrontan una gran misión global: diseñar y ejecutar un plan conjunto para contener el virus zombie. Deben coordinarse para activar varios puntos críticos del terreno al mismo tiempo, negociar intercambios de recursos con otros equipos y tomar decisiones rápidas sobre prioridades. El éxito depende de la capacidad de colaborar entre equipos y no solo de competir.
Puesta en común de resultados, análisis guiado de lo ocurrido en cada fase y conexión con los retos reales de la organización. Se comentan aciertos y áreas de mejora en comunicación, liderazgo, gestión del estrés y cohesión de equipos. Entrega de trofeo al equipo ganador, reconocimiento al esfuerzo colectivo y mensaje final de cierre vinculando la experiencia zombie con el día a día en la empresa.
Personalizamos cada detalle para tu grupo. Fechas, branding y necesidades específicas.
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